Entrevistamos a Guillermo García López

Entrevistamos a Guillermo García López

Director del documental ganador del Goya en 2017 “Frágil equilibrio”

Por Javier Benito Martínez

Viernes 24 de febrero, hacia la 9:30 de la mañana buscamos una mesa tranquila en la cafetería de la escuela. Guillermo acaba de llegar del aeropuerto desde Uruguay. No ha dormido en el vuelo y tampoco ha podido desayunar así que nos hacemos con un par de cafés y una pulga en la barra que no dura apenas un minuto en el plato. No soy tan cruel como para citarle en estas condiciones, pero ha venido hasta la escuela para proyectar su película, la que unos días atrás acaba de ser galardonada con el Goya al mejor documental y que también estuvo nominada a mejor banda sonora. Es su primer largometraje y ha venido a la escuela porque curiosamente él empezó estudiando en la ETSAM, pero solo estuvo un año. Y ahora se ha vuelto a poner en contacto con Atxu, que fue su profesora de DAI y que está trabajando en su clase de primero con sus alumnxs montando vídeos. Están teniendo la suerte de ver Frágil Equilibrio en estos momentos en el Aula Magna… Pero volvemos a la cafetería porque ya en la mesa ultimo los preparativos para empezar la entrevista.

Guillermo: ¿Está rodando la cámara?

Javier: Sí

G: Vale pues vamos a hacer una claqueta para sincronizarlo… “entrevista a Guille, toma 1” – da una palmada -.

J: Guay, vale…

PREGUNTA: Bueno Guillermo, lo primero de todo… Enhorabuena por el Goya.

RESPUESTA: Muchas gracias – sonríe -.

P: Pregunta obligada, ¿Cómo es subir ahí a recoger un Goya?

R: Pues no sé, es una pasada… sobre todo cuando te subes con un equipo que te ha acompañado durante muchísimo tiempo. En este caso pues en concreto somos muy buenos amigos entonces es una experiencia tremenda de alegría compartida.

P: En primer lugar, para los que aún no hayan tenido la suerte de verla… ¿Cómo describirías Frágil Equilibrio?

R: Frágil Equilibrio es una película documental que habla de… – se da un segundo para pensar – lugares comunes en los seres humanos. Es una película sobre la vida, la muerte, el amor, la identidad, la felicidad, la libertad… también es una película sobre los movimientos migratorios, sobre los desahucios, la adicción al trabajo o el esclavismo dentro de una sociedad de consumo… y muchas otras cosas más. Todo esto se, se explora a través de la conexión entre tres historias situadas en tres contextos muy diferentes en el mundo, en tres etnias muy distintas (en Japón, en África y en España) y luego todo este viaje que hacemos, es como un viaje también la película, todo este viaje que hacemos es conducido por José Mujica que es el expresidente de Uruguay.

P: ¿Has podido hablar con Pepe Mujica tras este Goya?

R: Sí, vengo de Uruguay ahora mismo, acabo de llegar – sonríe de nuevo – estuvimos hablando, bueno, hablamos el día de la Gala y le pareció que habíamos hecho una proeza, cosa que es muy entrañable porque realmente nosotros sabemos que el valor que tiene la película en mayor grado está dado por sus palabras. Y él se empeña en reconocer que el mérito no es suyo entonces es como una especie de lucha de modestias. El estreno fue muy bonito, fue hace una semana en Montevideo en el Auditorio Nacional del Sodre con la sala llena, mil ochocientas ochenta y cinco personas, llenaron la sala, se quedaron muchas fuera también y bueno, él nos quiso acompañar al principio pero luego muy elegantemente se marchó por la puerta de atrás y ahí nos dejó con todo el percal – se le vuelve a posar una sonrisa en la boca -.

P: ¿Cuál dirías que es el denominador común de las tres historias que cuenta la película?

R: La lucha por la vida. En todas ellas los protagonistas luchan por vivir, que no es lo mismo que sobrevivir – ahora ya más serio -, entonces luchan por encontrase a sí mismos. En todas ellas hay un sistema que amenaza esas vidas, que es un sistema determinado por el capitalismo y en todas ellas hay una puerta a la esperanza, una puerta abierta a la luz aunque sean historias sumidas en la oscuridad.

P: ¿Cómo te ha cambiado a ti toda esta experiencia?

R: ¿Cómo me ha cambiado a mí? Pues por un lado me ha dado mucha fuerza, me ha hecho creer mucho en todo lo que estamos haciendo. A nivel de trabajo, todo el esfuerzo que hemos proyectado en esto se ha visto recompensado. Luego también conocer a los protagonistas de las historias y haber vivido con ellos me ha aportado una sensación, unas ganas de luchar y de relativizar los problemas… Y evidentemente en lo que he aprendido aquel día cuando estuve charlando con José Mujica. Y luego todo el proceso de montaje, cómo he ido reelaborando su discurso y viéndolo con más profundidad… entonces eso me ha aportado cosas que yo creo que llevaré conmigo siempre y que intentaré ser lo más consecuente posible con todas ellas.

P: Te quería preguntar también, remontándonos unos años atrás… Tú empezaste estudiando arquitectura en esta escuela y… ¿qué crees, si es que hubo algo, que te cambió en ese primer año en la ETSAM para acabar decidiéndote al final por dedicarte al mundo del cine?

R: Me marcó profundamente – afirma seguro -, o sea, existía ya como una tensión hacia las imágenes y el sonido, pero aquí, por ejemplo, fue la primera vez que manipulé técnicamente esas imágenes y esos sonidos para hacer un trabajo para una de las asignaturas que teníamos en primero de carrera que era DAI, Dibujo, Análisis e Ideación y ahí me di cuenta de que a nivel de oficio prefería manipular esas imágenes y esos sonidos con ese fin, con ese lenguaje. Si bien es verdad que cuando comencé en arquitectura me interesaba más lo que rodeaba al concepto de proyecto, a lo que es proyectar y desarrollar un proyecto, casi que a la propia construcción. Entonces yo no sé dónde están las vocaciones o dónde están las cosas a donde quieres llegar, pero bueno, sin duda alguna el paso por aquí me direccionó mucho hacia donde he llegado. Y luego de hecho hay una inquietud y unas ganas de explorar todo lo que tiene que ver precisamente con los puntos de intersección entre la arquitectura y el cine… El espacio, la luz y el, bueno, sobre todo el ser humano, entender al ser humano desde diferentes perspectivas. Puede ser a través de la Arquitectura o puede ser a través del cine ¿no? Pero al final estás hablando de algo, que es eso.

P: También te quería preguntar por el enfoque que tú tienes. El relato se cuenta poniendo el ojo en detalles que no es que decoren la narrativa, sino que en vez de distraer o entretener, llevan al espectador a un entendimiento del todo brutal porque son una parte inherente a ese todo. Entonces, ¿cómo detectas esos detalles que son tan imprescindibles?

R: Muchas veces los detalles, los símbolos que se crean son en base a un plan. Esta película la hemos rodado en más de diez países y ha habido seis unidades independientes (de grabación) en las que no hemos estado, pero sí que hemos estado activándolas, dirigiéndolas desde la distancia. Entonces hemos buscado elementos que sabíamos que en montaje iban a reelaborar sus propios significados. Se han ido registrando vallas, puertas, lugares de tránsito… elementos visuales que sabíamos que iban a cobrar otro significado yuxtapuestos en el montaje, o cambiando su orden, o generando relaciones entre ellos distintas en el montaje. 

Para nosotros Frágil Equilibrio ha sido como un trabajo de cocinar a fuego lento. Hemos intentado tener los mejores ingredientes posibles en la cocina y lo hemos conseguido gracias a estas unidades que te contaba antes e intentando que todas las partes respondieran a un plan, a una idea. Que hubiera un discurso, que en la parte más pequeña se mantuviera ese discurso entonces luego en la cocina hemos intentado ir trabajando delicadamente, manufacturando todos estos simbolismos. Generando relaciones dialécticas entre un plano y otro, a veces un plano cobra un significado en montaje distinto al que estaba originalmente planteado.

Porque pensamos que eso, que el documental es un trabajo muy de montaje.

P: Las tres historias son, como tú dices, historias de luchas que buscan la libertad. Pero es curioso como unos buscan la libertad en unas cosas y otros la buscan en lo contrario, o sea, no en lo contrario pero unos buscan la libertad en lo que otros tienen y precisamente porque los otros tienen eso necesitan buscar la libertad que tienen los otros, contraponiendo un poco la historia de Japón y la del Monte Gurugú.

R: Son cuestiones de perspectivas, sí, es que al final son perspectivas. Al final es que realmente somos una perspectiva nosotros. Entonces dependiendo de qué posición ocupes o qué lugar asumas puedes tener una visión u otra. Efectivamente, hay una diferencia en los conceptos de libertad y en las maneras de entender la vida de unos y de otros. Por eso ninguna de ellas es la válida o la no válida. Son relativas al final. Y es un poco la condición de apertura que te da esto, la posibilidad de abrirte a nuevas visiones. Y al final ese es el camino. Entender que hay diferentes perspectivas todo el rato y que puedes asumir diferentes posiciones y que te puedes poner en el lugar del otro.

Y en este caso en concreto lo del tema de la libertad efectivamente es un poco ver el balance y ver la desigualdad que hay en el mundo. Que la desigualdad no se mide solo en recursos económicos, que también. La desigualdad se mide en maneras de entender la vida. Y cómo los africanos por ejemplo necesitan cubrir una serie de necesidades que para ellos eso es la libertad. Sin embargo al otro lado del mundo el sistema ha creado unas necesidades que los que tienen todo eso que quieren los africanos, e incluso que les sobra tienen otros vacíos que tienen que llenarlos.

Y España es un camino… es que es un camino intermedio. Si lo piensas, España se supone que es del primer mundo pero hay situaciones tercermundistas, entonces es un poco esa perspectiva cambiante de la que hablábamos antes. Ahora estamos muy bien aquí donde estamos, pero a lo mejor a tres barrios más para allá están viviendo unas situaciones propias del tercer mundo. Y es un poco de lo que también queríamos hablar. Esas contradicciones. Ese sistema lleno de contradicciones. Un sistema que promete y garantiza un estado de libertad y de bienestar… que es falso. Porque ese Estado permite que te introduzcas en la rueda, si cumples todos los deberes (como pagarte una hipoteca, adquirir tu propia vivienda, participar de todo este circo…), pero luego en el momento en que por algún motivo no puedes participar en todo esto te da una patada y te echa de ese sistema… entonces no garantiza nada. Es un poco ambiguo. Es como el camino entre medias de los dos polos que pueden ser África y Japón.

P: Y bueno, ya por hacer la última pregunta… – se va llenando un poco la cafetería – ¿Qué punto de todo ese discurso de Pepe Mujica es el que a ti más te ha marcado o qué frase o qué…?

R: Pues toda la parte más introspectiva en su discurso, lo que habla de mirar hacia adentro. Cómo el mirar hacia adentro y hacia afuera, esa doble mirada te ayuda a entender dónde estás situado. Es como responde a esa pregunta que nos hacemos muchas veces o a esa respuesta que damos muchas veces de que somos demasiado pequeños para cambiar el mundo… que el mundo es demasiado grande. Y Mujica aplica ahí una fórmula bastante brillante que es: “bueno, vale, ok, tú no eres grande, entonces empieza por cambiar tu mundo, y a lo mejor podemos llegar luego a hablar de lo otro”. Entonces “empieza a cambiar tu mundo” es mirar hacia adentro también. Mirarte con honestidad en el espejo y que haya una doble dirección de esa mirada… es tener opinión crítica evidentemente… y saber en qué sitio estás. Quién eres te ayudará a entenderte con los demás también.

P: Bueno… pues muchísimas gracias por…

R: Nada, tampoco… tampoco estoy muy lúcido – ríe -.

La cafetería se llena y el ruido va complicando la conversación, de todas formas no queda mucho para que acabe la proyección de la película y teníamos que ir acabando para volver a la sesión crítica que nos espera en el Aula Magna (que acabaría siendo enormemente formativa y sin duda alguna, una auténtica suerte poder escuchar durante una hora a Guille contándonos una infinidad detalles y anécdotas de todo este viaje que ha supuesto hacer esta película durante últimos tres años de su vida. 

Guillermo desprende espíritu humano por los poros de su piel y contagia quién está con él. Es una suerte poder pasar un rato con él por corto que sea. Solamente puedo agradecerle su tiempo y a tanto él como a su equipo este regalo que nos han dejado a todos haciendo esta película inolvidable.

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